Estudio Biomecánico de la marcha

La biomecánica Es una disciplina científica que tiene por objeto el estudio de las estructuras de carácter mecánico  que existen en los seres vivos, fundamentalmente del cuerpo humano, utilizando los conocimientos de la mecánica, la ingeniería, la anatomía, la fisiología y otras disciplinas, para estudiar el comportamiento del cuerpo humano y resolver los problemas derivados de las diversas condiciones a las que puede verse sometido.

Con el estudio biomecánico de la marcha o pisada, se realizará un análisis del pie en estática y dinámica, así como su relación con el resto de estructuras del aparato locomotor; rodilla, cadera, pelvis y espalda, con el fin de encontrar factores mecánicos que puedan relacionarse con lesiones presentes, prevenir futuras o mejorar la calidad de vida o rendimiento de los pacientes sean o no deportistas.

Dado que la mayoría de las lesiones y dolores del pie, miembros inferiores y espalda tienen un origen mecánico, el realizar este estudio sería importante, pudiendo prevenir lesiones como; sobrecargas y lesiones musculares y tendinosas, metatarsalgias y lesiones de las diferentes estructuras a nivel metatarsal, fascitis plantares, espolones calcáneos de origen mecánico, condropatías , basculaciones pélvicas…

En qué consiste una exploración biomecánica:

  • Donde se recogen datos que guardan relación con el proceso actual, mecanismo de aparición, tiempo de evolución, tratamientos previos… y con procesos anteriores.
  • Exploración muscular y articular en camilla. Tanto de la zona como del resto de la anatomía corporal (pie, rodilla, cadera… y pruebas específicas)
  • Valoración de las pruebas clínicas y test biomecánicos en bipedestación.
  • Estudio de la huella plantar en estática y dinámica mediante plataforma de presiones, en este caso Foot skan system.
  • Prueba de estabilometría mediante plataforma de presiones.
  • Análisis cinemático de la actividad a desarrollar por el paciente (marcha o carrera) mediante la grabación en vídeo de alta velocidad y análisis posterior de las imágenes. Para lo que se usará una cinta de correr y una manta de marcha, dependiendo de la actividad a analizar.

Toda esta exploración nos permitirá realizar un tratamiento personalizado.

En la clínica se establecerá un tratamiento a modo multidisciplinar, gracias a la integración del servcio de podología con el servicio de fisioterapia y la colaboración con entrenadores personales.

El tratamiento, irá enfocado en dos vertientes; tratamiento del dolor de las estructura alterada o lesionada en caso de que exista y corrección de la alteración biomecánica o postural en caso de que se padezca para evitar la sobrecarga mecánica de dicha estructura y que esa patología no vuelva a producirse.

El tratamiento del dolor puede ser, puede ir desde cambio de calzado, ejercicios de estiramiento, o potenciación, vendajes funcionales o neuromusculares, terapia física, infiltraciones, punción seca, EPI…

Y la corrección o compensación de la alteración biomecánica o postural será fundamentalmente reeducación postural, cambio de técnica de determinada actividad deportiva , y muchas veces plantillas a medida pudiendo ser estas funcionales, acomodativas, posturales o posturo-mecánicas, en función de la patología, y hábitos del paciente. Se realizarán previo toma molde del pie del paciente, por lo que el tratamiento es personal e intransferible, y los materiales serán de diferentes densidades y durezas en función del objetivo que se pretenda en cada parte del pie. Se realizarán en taller de forma manual o con sistema CAD-CAM por ordenador según la patología y características del paciente. Una vez entregado el tratamiento se realizarán revisiones hasta que la plantilla se ajuste perfectamente y cumpla la función que se pretendía.

Podología Deportiva

Según la Sociedad Española de Biomecánica y Ortopodología (SEBIOR), “consiste en una disciplina en la que los podólogos utilizan una variedad de procedimientos para prevenir y/o tratar lesiones a los atletas y aficionados; para ayudar a optimizar el ejercicio mientras se minimizan las lesiones”.

El pie es la estructura que nos relaciona con el suelo en la mayoría de disciplinas deportivas. A parte de sustentar el resto de segmentos corporales, por lo que una alteración en la posición del mismo afectará al resto del esquema corporal generando compensaciones y viceversa. . Por eso, una correcta valoración del pie y su funcionalidad pueden ayudar a mejorar el rendimiento físico y a prevenir o tratar lesiones deportivas. Para eso sería fundamental el realizar una exploración biomecánica, en la que se añadiría el gesto deportivo a valorar según la actividad.

Un adecuado conocimiento de cómo funcionan nuestros pies y nuestro cuerpo también nos ayudará a elegir correctamente los accesorios deportivos, como el calzado.

Podología Dermatológica y Quiropodología

Entre las lesiones más frecuentes tanto en niños como en adultos tenemos:

  • verrugas plantares
  • hiperqueratosis (durezas, callos, ojos de gallo), pueden ser en la planta, en los dedos, o entre los dedos.
  • Infecciones por hongos o dermatomicosis
  • Uña encarnada u onicocriptosis
  • Onicodistrofias, onicogrifosis (uña engrosada)
  • Infección ungueal por hongos u onicomicosis
  • Sudoración excesiva o hiperhidrosis
  • Mal olor o bromhidrosis
  • Úlceras por presión
  • Ampollas

Las durezas, callos o helomas, son áreas en las que se ha producido un aumento del grosor de la piel en forma de durezas, son una respuesta normal del organismo a una excesiva presión o fricción sobre prominencias óseas. En el pie es muy común y suele producirse en la zona de la planta, encima de los dedos, en los talones o entre los dedos, que comúnmente se conoce como “ojo de gallo”. Callos, durezas y ojos de gallo. Estas callosidades son una respuesta normal del organismo a una excesiva fricción o presión. Muchas veces está asociada una proyección o “pico” de hueso que ha crecido de forma anormal en los huesos de los dedos, a deformidades digitales, o a un exceso de presión o fricción por la forma de caminar.

Existen diversos tratamientos para las hiperqueratosis.

Una opción es la deslaminación de la lesión por parte del podólogo. Asimismo, actualmente en el mercado existen cremas o preparados comercializados que contienen ácidos que “queman” la callosidad. Estos preparados deben usarse con gran cuidado ya que si se usan incorrectamente pueden producir una quemadura química en la piel.

 

En ocasiones son muy dolorosos, el deslaminado de la lesión es únicamente un tratamiento temporal sintomático de la misma, por lo que al no eliminar el mecanismo causal esta lesión se repetirá al tiempo. En estos casos, o bien podemos acudir a su deslaminación mensual, cronificando la lesión, o podemos optar por tratamientos mecánicos y/o quirúrgicos. Bien para que estas lesiones no se reproduzcan con tanta frecuencia,y disminuya la sintomatología dolorosa, o bien para eliminar el mecanismo causal por completo. En el primer caso tenemos las plantillas a medida en caso de las hiperqueratosis a nivel plantar, que disminuirán las presiones y fricciones en el pie en esas zonas, el cambio de calzado y ortesis de silicona en caso de lesiones a nivel digital. Si no fuera suficiente a veces se optaría por un tratamiento quirúrgico como medida definitiva de eliminar la lesión.

 

Uñas engrosadas o deformadas “onicodistrofias”

En ocasiones las uñas se engrosan por multitud de factores (mecánicos, edad, falta de vascularización, infecciones …) y resultan un problema estético y a veces doloroso.

Como tratamiento se recomienda en primer lugar, realizar un desbridamiento mecánico, rebajando estas uñas cada cierto tiempo.

Se trata de un tratamiento indoloro, en el que la uña tendrá un mejor aspecto estético, y prevendremos la posibilidad de lesión a nivel del lecho y la zona de la falange distal del dedo por la presión que genera un excesivo engrosamiento de la uña.

En ocasiones podemos optar por añadir una uña acrílica, para mejorar la estética y funcionalidad de la uña.

Si el dolor persiste, o las otras opciones no son sufcientes, existe la posibilidad de eliminar por completo la lámina ungueal en caso de ser necesario mediante un procedimiento quirúrgico.

Uñas encarnadas (onicocriptosis)

En función del problema que genera el enclavamiento de la uña se podrán tomar medidas mecánicas, paliativas o quirúrgicas.

La solución a la onicocriptosis o uña enterrada o clavada no es de ningún modo quitar la uña entera, a menos que existe una retroniquia (casos menos frecuentes).

En casos leves, a veces el tratamiento conservador con retirada de la espícula es suficiente. Otras podemos combinarlo con medidas mecánicas de reeducación ungueal y/o ortonixia (parecido a colocar unos brackets en los dientes para disminuir curvatura ungueal), que serían diferentes según el mecanismo causal del paciente.

En casos crónicos, con infecciones reiteradas, o estadíos avanzados, la solución con mejores resultados es la quirúrgica.

Papilomas o verrugas plantares. 

Son verrugas producidas por el virus del papiloma humano. Aparecen más comúnmente en niños que en adultos.

Presentan una apariencia de piel gruesa o engrosada con coloración amarillenta o marrón. Pueden aparecer como lesiones simples y solitarias o pueden agruparse en áreas más o menos grandes. Estas últimas se denominan papilomas o verrugas “en mosaico”. A menudo tienen la apariencia de callosidades y pueden confundirse con éstas. Otras lesiones en la planta del pie que a menudo se confunden con papilomas plantares son otras lesiones como el poroqueratoma plantar o los quistes de inclusión plantares.

Estas lesiones no crecen hacia fuera como lo hacen las verrugas comunes, por que al estar localizadas en zonas de presión se aplastan al caminar y su crecimiento se dirige hacia dentro.

Se contagian por contacto directo, especialmente en lugares húmedos como piscinas y gimnasios. La humedad y el sudor en los pies también son factores predisponentes.

Es muy importante su tratamiento precoz, para evitar su diseminación por otra partes del pie y a otras personas.

Onicomicosis. Infección de hongos en las uñas.

Es una de las causas más comunes de alteraciones en la uñas. El hongo que infecta la uña puede ser el mismo que infecte la piel. Generalmente la infección comienza en la punta final de la uña y va creciendo progresivamente hacia el dedo. Casi nunca suele producir dolor por lo que suele pasar inadvertida y cuando nos damos cuenta de su presencia ya está plenamente asentada en el pie.

Los pies con más sudoración contribuyen a la infección inicial y su diseminación posterior. Los hongos suelen preferir un ambiente húmedo, oscuro y caliente y es por esto por lo que suelen afectar más comúnmente a las uñas de los pies que a la de las manos.

La sospecha diagnóstica de onicomicosis acostumbra a ser clínica, pero necesario realizar estudios micológicos, para confirmar la sospecha clínica y tener un diagnóstico definitivo. Debido al porcentaje elevado de falsos negativos con uso único del cultivo 50%, se combina el uso de PCR con una fiabilidad del 90% y cultivo que sigue siendo del 50% que nos permitirá saber el agente causal, además de diagnosticar otros hongos no dermatofitos. Para obtener la muestra, recogemos polvo de la      uña y detritus subungueal, onbtenido del límite    entre la zona enferma y la zona sana, que es  donde el hongo  está más activo.

En función del estadío y el agente causal, se utilizarán tratamiento tópicos, orales o la combinación de ambos.

Podología Infantil

Durante la fase infantil, el niño está en un período de desarrollo, crecimiento y formación, y por tanto, las alteraciones que pueda presentar en esta etapa pueden consolidarse para hacerse permanentes en la etapa adulta.

Además, muchos de los problemas posturales de los niños pueden venir por un problema a nivel de los pies, o mediante una actuación en los mismos podemos conseguir actuar sobre segmentos a nivel superior o viceversa.

Realizando un tratamiento temprano evitaremos que el problema se estructure. El tratamiento podrá ser solo podológico o combinado con otras especialidades como la fisioterapia, a modo de tratamiento multidisciplinar.

Por eso, sería recomendable una evaluación precoz de la forma de pisar de un niño, así como seguimientos más exhaustivos, lo que nos puede ayudar a evitar muchas patologías en la etapa adulta, ya que es la etapa perfecta para el uso de tratamientos correctores y preventivos, y así poder permitir que el niño se desarrolle y crezca correctamente.

¿Qué problemas son frecuentes en la etapa infantil?

  • Papilomas o verrugas plantares.
  • Pies valgos, o planos.
  • Marcha de puntillas.
  • Rodillas en Valgo o X.
  • Dolor en zona posterior del talón (apófisitis posterior del calcáneo o séver).
  • Trastornos posturales.
  • Alteraciones en la posición del los dedos (dedos montados).
  • Meter los pies hacia dentro (marcha en ADD).

El tratamiento podrá ser realizado por el servicio de podología, fisioterapia y en la mayoría de casos una combinación de ambos.

Preguntas frecuentes que podemos hacernos y para las que sería recomendable realizar una exploración biomecánica infantil:

"Mi hijo es muy torpe, tropieza mucho."

"Mi hijo tiene los pies aplanados."

"El pequeño tiene dolor en el talón y practica deporte."

"Mis hijos ya tienen juanetes, ¿se les curará?."

Pie de riesgo, Pie diabético, Pie reumático, Pie geriátrico

Pie de riesgo es aquel pie que tiene un elevado riesgo de padecer lesiones debidas algún trastorno o enfermedad sistémica por parte del sujeto. El ejemplo más claro es el paciente diabético, que puede presentar el síndrome de pie diabético.

Factores intrínsecos o extrínsecos; como la neuropatía o ausencia de sensibilidad, isquemia o ausencia de riego sanguíneo, alteraciones biomecánicas como rigidez articular, deformidades digitales que generen prominencias óseas, calzado inapropiado, pueden incrementar el riesgo de presentar patología. Algunas de ellas pueden comprometer la extremidad del paciente incluso su vida, de ahí su importancia.

Entre las alteraciones más frecuentes que diagnosticamos y tratamos destacan: infecciones diversas, úlceras plantares, lesiones en la piel por deformaciones óseas o atrofia muscular…

No obstante, es importante un abordaje multidisciplinar por parte de médicos endocrinos, vasculares, podólogos… para contribuir de la mejor manera en la prevención de cualquier lesión del pie que pueda conducir a la amputación.

Independientemente del tratamiento de las úlceras o lesiones de la piel cuando están presentes; intentamos abordar el pie de riesgo con la aplicación de medidas preventivas, controles anuales, exploraciones clínicas y estudios biomecánicos, con la finalidad de prevenir lesiones más graves y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.

En qué consistiría una visita de un paciente de riesgo:

Además del proceso realizado en una exploración biomecánica normal, tendremos en cuenta una exploración vascular y neurológica con el fin de detectar posible riesgo de ulceración y prevenir posibles futuras lesiones.

Realizaremos un análisis de las medidas higiénicas y hábitos utilizados por el paciente, para modificarlos en caso que fuera necesario, e informar de las posibles consecuencias de su enfermedad.

Análisis de deformidades y exceso de presiones plantares que puedan ser proclives de ulceración, recomendando las medidas preventivas específicas al paciente, cambio de calzado, ortesis digitales de silicona, plantillas a medida, e incluso cirugía profiláctica en algunos casos.

Informaremos del período de revisión recomendado en función del riesgo del paciente en concreto.

Reconstrucción Estética Ungueal

Tratamiento indicado en la reconstrucción  de uñas distróficas o que han sufrido algún traumatismo.

Es una alternativa de tratamiento conservador para llevar una uña estética, sobre todo durante el verano . Se puede aplicar tanto en hombres como en mujeres, ya que el color de la uña es transparente, e imita el de una uña normal.

La aplicación es totalmente indolora, se pueden pintar las uñas encima y dura varios meses.